Leyendo una entrevista hecha a Francis Fukuyama, me encuentro con que el defensor del capitalismo y la economía de mercado a niveles casi apocalípticos, consultado sobre el tema de la manipulación genética, responde que le preocupa la falta de regulación del área y el componente ético que esta regulación debería resguardar.
Sin entrar en más detalles, el experto en economía política y/o política económica, afirma que todo va bien, que la crisis del 2008 no fue ningún indicio de decadencia alguna en el modelo capitalista, pero sostiene que la economía podría verse dañada si no se hace algo para regular la experimentación genética, especialmente en aquellos países que más han avanzado en ella. A nosotros nos llamó la atención su opinión y nos suscitó escribir una especie de resumen muy coloquial para explicar de qué hablamos cuando hablamos de “manipulación genética”.
Genoma humano: El Proyecto Genoma Humano (PGH) empezó hace varios años, en 1990, y tenía por objetivo descifrar las características, funciones y rasgos de los aproximadamente 25 000 genes de los que está compuesto el ADN del hombre. En el año 2003, después de haber invertido casi 90 mil millones de dólares, se logró el objetivo. Desde entonces, todos nosotros somos testigos de un porcentaje mínimo, minúsculo, de los beneficios que este proyecto puede traer a la vida humana. Podemos ya saber la base nuclear de muchísimas enfermedades, carencias, anomalías en el organismo humano, podríamos predecirlas y anticiparlas o tratarlas de forma más rápida y segura, pero todo esto aún no se “comercializa”. Digamos que 7 años después, esto del Genoma Humano todavía está en manos de pocos. ¿Recuerdan quiénes fueron los primeros en crear la bomba nuclear? Bueno, esto es algo similar.
Clonación: La clonación se volvió famosa gracias a la pobre ovejita Dolly, ahora disecada en un museo escocés. Clonar significa, en términos muy coloquiales, generar dos especies de un mismo núcleo celular, con la misma información genética. La clonación celular no tiene nada de malo y se viene realizando en medicina hace tiempo pero con bacterias y otros seres inferiores. El problema se da cuando pasamos a niveles animales y peor aún, cuando coqueteamos con la posibilidad de clonar seres humanos. Dicen que algún científico loco lo ha hecho ya. Nadie puede comprobarlo. Consecuencias: bueno, si puedo generar dos seres humanos con características similares, potencialidades, metabolismo, energía y destrezas casi idénticas, estamos hablando de algo serio. La clonación, como ven, está vinculada tremendamente al PGH porque si puedo “limpiar genéticamente” un “prospecto humano” y luego crear dos… Agárrense.
Experimentos con embriones y células “madre”: Las células madre o troncales son células que tienen la capacidad de transformarse en otros tipos de células. Con ellas se puede generar células de distinto tipo, para el corazón, para el cerebro, para los huesos, y para diversos órganos y sistemas corporales. Hay células madre en pocos lugares y lo crítico radica en que existen muchas en los embriones. Pero aquí viene lo mejor. Las células madre ubicadas en un embrión de pocos días de concebido (ojo, concebido, no nacido) son las “mejores”: pueden convertirse en prácticamente cualquier célula. No hace falta explicar las consecuencias: ¿abortos? ¿ovulaciones artificiales? ¿clonación y manipulación de embriones? El acto de fecundar ya no tiene nada que ver con el nacimiento de una nueva vida. Se convierte poco a poco en un proceso productivo en sí, produce células que luego sirven para la medicina y la experimentación. Más grave aún es el hecho de que estos embriones, para muchísimos científicos, ya son personas, tienen un ADN nuevo y particular y contienen toda la materia prima para después de algunos meses llegar a ser pequeños seres humanos. ¿Cuántos embriones (personas) existen congelados en el mundo? Mejor no preguntemos pero la imagen sería muy similar a La Matrix.
Prevención terapéutica, los seguros y el aborto: Después de estas muy simples explicaciones, el panorama de preguntas se abre a la vista. Si tengo información acerca de la condición estructural de salud de un niño o una niña por venir o ya en vida, puedo decidir abortarlo o no; puedo decidir asegurarlo o no. Imaginen un mundo en el que las personas que tiene predisposición (ojo, no la enfermedad sino una simple predisposición) a ciertas enfermedades son cargadas con un mayor precio en su seguro o excluidas de ciertos trabajos, puestos o beneficios de la vida humana. Imaginen clínicas en las que los doctores te digan “hola, mira, tu hijo probablemente sea asmático ¿por qué no pruebas otra vez con tu esposo y a éste me lo regalas para experimentar con él?”. No hay nada de exageración en esto. Estamos a un paso de llegar y por eso, creo, el pobre Francis Fukuyama estaba más preocupado que yo. Él debe hablar con los científicos más reconocidos y “audaces” en estas materias todos los días…
La manipulación genética natural y animal tienen larga data. Cuando hablamos de transgénicos, hablamos de productos mejorados. La mezcla de perros, por ejemplo, es antigua y aceptada. La búsqueda de mejores especies de “papás” en el Mundo Andino, es más bien un tremendo motivo de orgullo, pero éstas son manipulaciones naturales, graduales, en diálogo con la naturaleza, teniéndola a ella como testigo y guía del asunto. La manipulación genética de la que hablamos en esta entrada ya no va de la mano de la naturaleza… Se parece más bien al vuelo de Ícaro, a veces muy cerca del mar y finalmente muy cerca del Sol, tan cerca, que terminó quemando sus alas y haciéndolo caer al mar. Las potencialidades y las posibilidades de la investigación genética son ilimitadas porque ilimitado es el saber para nosotros pequeños seres humanos limitados. Sin embargo, no por ello podemos llegar lejos sin medir las consecuencias. Nadie sigue corriendo simplemente porque la carretera no acaba. Hay momentos en los que uno se detiene y da media vuelta o busca otro camino que no rompa las naturales reglas de la vida. Si viste la película “Gattaca” (1997), entenderás mejor toda esta entrada, si no, te recomiendo verla.
Interesante…..me parece que todo esto es muy peligroso…podría salirse de nuestras manos , como humanidad digo, y después arrepentirnos
Creo que ya se nos escapó de las manos… Los que escribimos “advirtiendo” sobre el tema lo hacemos más pensando en que algunos lo tendrán en cuenta desde abajo, pero los de arriba ya decidieron hace tiempo hacer todo el viaje sin retorno… No tenemos ni la menor idea de lo que vamos a ver en el futuro…